martes, 30 de septiembre de 2008

Faltan cuarenta solo

Bueno, hoy sólo he hecho quince kilómetros, por lo que contaba ayer, así que, mañana la etapa reina de treinta, es un poco dura pero para que me queden solo diez para el jueves, y llegar sobre las doce de la mañana a Santiago e ir a la Misa del Peregrino y demás, lo que se debe hacer al llegar a Santiago.
Al final creo que he perdido a mi colega italiano Paolo, es que le entraron las prisas hace como dos dias y se fue al pueblo siguiente al que me quedaba, y a eso de las cinco de la tarde cuando ya llevas desde las ocho y media caminando y a las cinco de la tarde como que siete o menos kil. es como una pasada, sólo quieres llegar y ducharte y descansar que al otro día te toca otra vez... Así que voy a intentar localizar un locutorio y llamarlo para ver donde está y desarle suerte. Es que aquí no hay que tener apegos porque el camino te haces colegas pero tan pronto los haces, con mucha facilidad, y tan pronto se despiden. pero esto es así. Nos reimos mucho, por el camino con este tío, es que era super gracioso, y tenía unas salidas que vamos, buenos momentos pasamos, pero nada suerte para él; y si algún día voy por la Toscana italiana, pues no dudará en llamarlo.
Pues, ahora estoy en una localidad que se llama "Arzua" y queda como a cuarenta kilómetros de Santiago, serían como cuarenta y cinco minutos en autobus, pero caminando dos días más o menos, imaginense en coche.....
Ayer el Melide, dos raciones de pulpo calleron, tiernito y riquisimo y un vaso de vino blanco riberiño, pues así a las diez a la cama. Hasta las ocho que me desperté, o mejor dicho me despertaron, porque aquí en los albergues a las siete está la gente en marcha, y si son franceses desde las seis (sobretodo los puretas), no sé cómo caminan de noche si no se ven las flechas, porque aquí para seguir el camino sólo tienes que seguir las flechas amarillas o algo pintado en un árbol, una piedra amarilla, así no te pierdes, que sería lamentable...
Bueno, ojalá mañana no sea tan dura la etapa, pero yo hoy los quince kilómetros me los he hecho de una sola vez, sin parar, mañana que es el doble, pués me los haré de diez en diez; diéz y descando un rato, cuando me reponga, otros diez o cuando me sienta cansado paro a comer o a tirarme por ahí. He conocido gente que se hace hasta cuarenta kilómetros en un sólo día, pero yo creo que eso es correr y no disfrutar del camino. Con el italiano, nos llamabamos "Lo pelegrino lento" nos adelantaban todos hasta las viejas, era un risa, veinete kilómetros nos los haciamos en siete horas, una pasada para los, como les llama yo, los profesionales del camino competidores. Pero aquí no se viene a competir. Un hombre italiano de cincuenta y siete años me decía que el camino se hace no con la cabeza, ni con las piernas, sino con el corazón, me vine hablando los quince kilómetros con él, hasta le grabe un poco, y le envió un saludo al Hugo, que le conté de "mio Fillio" un hombre encantador, son las cosas que te encuentras por el camino y por lo que vale la pena venir y hacerlo. Bueno ya no me extiendo más y hasta mañana. "Buen camino"

1 comentario:

mabel dijo...

Pues mira que tienes historias para contar, ya sabes cuando Hugo crezca un poquillo y te entienda tienes que contarle las anécdotas de este viaje.

El otro día te estuvo nombrando, así que tiene buena memoria y no se ha olvidado aunque todavía sea un bebé.

Buen camino, que ya no te queda nada.